La creación del Estado de Israel.
Un sueño milenario
Martínez Carreras (1985) menciona que el sionismo como
expresión fue creado en 1886 por Nathan Birnbaum; su objetivo era reconstruir
la patria nacional judía en Palestina, A finales del siglo XIX se habrá organizado
como un movimiento y tenía como finalidades salir de las profundidades místicas
del judaísmo en favor de una conciencia nacional judía nueva, activa y de tipo
político.
En la
apreciación judía, existe una trilogía Dios-Pueblo-Tierra y la esperanza de
recuperar la tierra prometida es lo que los mantiene unidos a pesar de la
dispersión en el mundo. Para Weinstock -citado por Martínez Carrera (1985)- su
misticismo y huida a lo imaginario compensaba las miserias de la vida real,
concepción que se consolidó durante el antisemitismo europeo del mundo medieval
y moderno.
En la
antigüedad hubo varios intentos animados en la conciencia mística, por
establecerse en Palestina, pero sin éxito.
El sueño toma forma
Sionistas místicos y políticos se
unen para reavivar el propósito de reconstruir su patria movidos por dos
eventos ocurridos entre 1882 y 1880, el primero es la publicación del libro
Roma y Jerusalén, el segundo es un reavivado esfuerzo antisemita principalmente
en Alemania y el sur de Rusia, asi como las masacres de Polonia (Martínez
Carreras,1985).
Se
crean agrupaciones como Los amigos de Sion, en una asamblea sionista de 1884
surge el proyecto político, cuyo principal ideólogo es Teodoro Herzl que
publicará en 1895 el libro decisivo para todo el proceso El Estado Judío. Su
Tesis era simple, el antisemitismo no se elimina por lo que los judíos deben
reorganizarse en un centro autónomo, dicho centro debía ser sobre un territorio
propio. Aunque se habían publicado otros libros, éste era contundente pues el
sionismo no aparece de manera difusa ni filantrópica sino como un movimiento
político y nacional.
En 1902
los británicos propusieron la región de El Arish en el Sinaí; otros, la
colonización judía de Chipre; otros como Birnbaum, instalarse en países
limítrofes a tierra Santa, pero el destino preferido siempre era Palestina (Martínez
Carrera, 1985).
Los
movimientos sionistas a pesar de sus divisiones, logran llevar inmigrantes
judíos procedentes de Europa Oriental a ser colonos en Palestina que permitió
el establecimiento de 700 mil colonos y cien mil más tres años después, en un
territorio que no tuvo delimitaciones geográficas; esto mientras que, en el
ámbito político se buscaba el reconocimiento internacional de una patria judía,
concedido por el Gobierno Británico mediante la Declaración Balfour de 1917
(Martínez Carrera, 1985; Solar, 1985).
Para
los judíos la extensión apropiada del Estado Judío eran las mencionadas en la
Biblia, pero al cambiar éstas en cada época, la preferida fue la frontera de
los imperios de David y Salomón que se extenderían desde el Éufrates hasta el
Mar Rojo. Los asentamientos sólo eran el 14 por ciento del total de habitantes
que eran una amalgama de pueblos y lenguas muy pacíficos bajo el mandato
otomano, pero eran el grupo mejor organizado, con tecnología superior a sus
vecinos y financiamiento exterior.
Se
constituye el Estado Judío como un mandato británico a partir de 1920 y hasta
el comienzo de la segunda guerra mundial. La alta productividad y flujo
migratorio deterioró las condiciones de los pueblos árabes que vieron la
amenaza judía y crearon el Alto Comité Árabe promotor de manifestaciones,
huelgas, desórdenes, ataques contra cuarteles británicos y colonias judías. La
crisis se agravó y en 1936 Londres envió a lord Peel quien recomendó la división
de Palestina en dos estados: un árabe y uno judío, propuesta aceptada por el
Imperio Británico pero lo que provocó protestas árabes, por lo que se archivó.
La convulsa década de 1940
El
ministro Chamberlain elaboró un Libro Blanco desfavorable a los intereses
judíos en el que se regulaba la cantidad de migrantes judíos hasta 1944. El
desarrollo de la Segunda Guerra Mundial vino a ser desfavorable para los
judíos, uno de cuyos líderes David Ben Gurión tuvo conocimiento de los planes
de Hitler llamado” solución final” así como la muerte de migrantes en el barco
Struma, por lo que desconoció el libro blanco británico, impulsaba la creación
de la patria judía a la que incluso los norteamericanos, anticipándose a
futuros conflictos con los árabes, no estaban muy convencidos (Solar, 1985).
Concluida
la guerra y conocidos los muertos en campos de concentración, hubo una
conmiseración mundial en favor de la causa judía, en Inglaterra llegan al poder
los laboristas quienes rechazaban la simpatía árabe por el pangermanismo, por
lo que proponían no sólo la creación de un Estado Judío, sino el desplazamiento
de los árabes en dicha zona. En 1945 Truman solicita al ministro británico, el
laborista Atlee -que había resultado electo en 1945- que permitiera el acceso
de migrantes judíos y el Congreso de los Estados Unidos que permitiera el
acceso sin limitación alguna. Para los británicos el comercio con los árabes
era importante por lo que mantuvieron el libro blanco, no obstante, los judíos
que se habían escindido en grupos extremistas de derecha –Irgun- e izquierda -Stern-
crearon grupos terroristas que atacaban instalaciones policiales y militares
británicas. Los árabes reaccionaron con huelgas y una declaración en Egipto
afirmando el carácter árabe de Palestina.
El 22
de julio de 1946 los terroristas Irgun, entre los que participó el futuro
primer ministro Menahem Begin realizó el mayor atentado al volar el Hotel King
David, en Jerusalén sede del Gobierno del Mandato Británico y de su Estado
Mayor Militar. Se recrudecieron los atentados, fueron ejecutados cuatro
miembros Irgun y en respuesta éstos tomaron la prisión de Acre. Los
norteamericanos presionaron por la creación del Estado Judío pues era época
electoral y Truman necesitaba de los votantes judíos para ganar las elecciones
de 1948; los soviéticos lo vieron como una forma de desenmascarar a occidente
por la opresión contra los judíos. Fue el ruso Andrei Gromiko quien invocó la
propuesta ante la ONU en la asamblea del 26 de noviembre de 1947. Treinta y
siete miembros votaron a favor, trece en contra (los estados árabes, India,
Grecia y Cuba) y hubo diez abstenciones, incluida Gran Bretaña. La propuesta de
la ONU otorgó el 56% del territorio palestino.
La independencia y el primer conflicto árabe-israelí
Gran
Bretaña anuncia su salida para el 15 de mayo de 1948, los árabes planeaban
acciones militares pero los judíos ya habían acumulado armas, fabricado
clandestinamente otras y compraron armas soviéticas mediante Checoslovaquia,
además de las vendidas por Francia. Al estallar los enfrentamientos fueron
masacrados cientos de inocentes, el terrorismo judío se encaminó en limpiar los
territorios antes de decretar el nacimiento de Israel. Los conflictos duraron
hasta el 14 de mayo de 1948, mientras se desarrollaba la salida definitiva de
Gran Bretaña en el Museo Tel Aviv se reunieron miembros del Consejo Nacional
Judío, políticos, intelectuales, artistas, literatos, militares y periodistas
al tiempo que David Ben Gurión leyó la declaración de Independencia. La
madrugada del 15 de mayo iniciaba el asedio árabe. No obstante, de que los
árabes eran numerosos atacaron de forma poco o nada coordinada mientras los
israelíes tenían una disciplina militar desarrollada por años de atentados,
además de voluntarios que habían participado en la segunda guerra mundial como
Moshe Dayan, quien había organizado a su ejército y colaboraron con el
entrenamiento militar. Los árabes pagaron con su improvisación. Durante una
tregua, los israelíes recibieron varios miles de voluntarios de todo el mundo,
así como armas de Checoslovaquia. Por su parte Gran Bretaña vendió armas a los
árabes a los que apoyó mientras que, a nivel internacional, muchas naciones se mostraron
simpatizantes de Israel. Israel recibió apoyo económico de judíos
norteamericanos con el que compraron armas rusas definitivas para vencer a los
árabes, aunque oficialmente Estados Unidos y la Unión Soviética de mostraron
neutrales.
Israel
resultó vencedor pero las disputas se extendieron y en 1956 e Israel tomó Sinaí
y la Franja de Gaza, en 1967 con el conflicto árabe-israelí. Egipto recuperará
hasta 1982 la península del Sinaí tras los acuerdos de Camp David.
Referencias.
Martínez Carreras, J. (1985) El sionismo. En Así Nació
Israel. Cuadernos Historia 16. No. 47
Nauta (1982) Oriente Medio. En Nauta
(1982) Nueva Historia Universal. Tomo 10:
Siglo XX: La era Nuclear, Editorial Nauta.
Solar, D. (1985) El nacimiento de Israel. En Así Nació
Israel. Cuadernos Historia 16. No. 47
Téllez-Cuevas, Rodolfo, “Conflicto árabe-israelí y
terrorismo: el islam en la política internacional”, en Espacios Públicos, vol.
13, núm. 27, 2010, pp. 165-186. Disponible en http://www.redalyc.org/pdf/676/67613199011.pdf
UTHEA (1982) El Final del Colonialismo, en UTHEA (1982) Historia Universal, Tomo 12. Editorial
Noguer, S.A.
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